Predica – Desierto

05
Ene

1 Reyes 3:7-9

Y ahora, oh SEÑOR, Dios mío, tú has constituido a tu siervo rey en lugar de mi padre David, a pesar de que yo soy muy joven y no sé cómo salir ni entrar. Tu siervo está en medio de tu pueblo al cual escogiste; un pueblo tan numeroso que por su multitud no se puede contar ni se puede numerar. Da, pues, a tu siervo un corazón que sepa escuchar, para juzgar a tu pueblo, y para discernir entre lo bueno y lo malo. Porque, ¿quién podrá gobernar a este tu pueblo tan grande? (1 Re 3:7-9).

Salmo 119:9

¿Con qué limpiará el joven su camino? Con guardar tu palabra (Sal 119:9).

Eclesiastés 11:9

Alégrate, joven, en tu adolescencia, y tenga placer tu corazón en los días de tu juventud. Anda según los caminos de tu corazón y según la vista de tus ojos, pero ten presente que por todas estas cosas Dios te traerá a juicio (Ec 11:9).

Jeremías 1:7-8

Pero el SEÑOR me dijo: No digas: “Soy un muchacho”; porque a todos a quienes yo te envíe tú irás, y todo lo que te mande dirás. No tengas temor de ellos, porque yo estaré contigo para librarte, dice el SEÑOR (Jr 1:7-8).

Lamentaciones 3:27

Bueno le es al hombre llevar el yugo en su juventud (Lm 3:27).

1 Corintios 6:18

Huyan de la inmoralidad sexual. Cualquier otro pecado que el hombre cometa está fuera del cuerpo, pero el inmoral sexual peca contra su propio cuerpo (1 Co 6:18).

1 Corintios 10:23

Todo me es lícito, pero no todo conviene. Todo me es lícito, pero no todo edifica (1 Co 10:23).

1 Timoteo 4:12

Nadie tenga en poco tu juventud; pero sé ejemplo para los creyentes en palabra, en conducta, en amor, en fe y en pureza (1 Ti 4:12).

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